Las APIs conectan sistemas de pago, CRMs, ERPs y apps móviles. También son el vector de ataque de más rápido crecimiento. Si tu empresa tiene integraciones digitales, tiene APIs que proteger.
El eslabón que conecta todo y expone todo
Si tu empresa tiene una aplicación móvil, un portal de clientes, integración con un sistema de pagos, o cualquier conexión entre sistemas, tienes APIs. Y probablemente no las estás monitoreando desde una perspectiva de seguridad.
Por qué las APIs son un objetivo atractivo
A diferencia de las aplicaciones web con interfaz gráfica y validaciones visibles, las APIs son directas: envía la solicitud correcta y obtienes los datos. Un atacante puede ignorar el sitio web y atacar la API directamente con herramientas automatizadas.
Los ataques más frecuentes en APIs
BOLA (Broken Object Level Authorization): el error más común. La API permite que un usuario autenticado acceda a datos de otros usuarios cambiando un ID en la solicitud. Si la API devuelve facturas con ID 1234, probar 1235, 1236... puede exponer todas las facturas de todos los clientes.
API Keys expuestas: desarrolladores que incluyen claves en código publicado en repositorios públicos, en apps móviles descompilables, o en archivos de configuración accesibles.
Rate limiting ausente: sin límites de solicitudes, un atacante puede realizar miles de intentos automatizados sin que la API lo detecte o bloquee.
Versiones legacy activas: la API v1 puede tener vulnerabilidades corregidas en la v3. Si la v1 sigue accesible en producción, el atacante la usará.
Los controles básicos que toda API necesita
Autenticación robusta: OAuth 2.0 con tokens JWT para APIs con datos sensibles.
Autorización a nivel de objeto: verificar que el usuario tiene permisos no solo para la función, sino para el objeto específico que solicita.
Rate limiting: limitar solicitudes por usuario, por IP, y por endpoint. Detectar patrones de enumeración.
Logging y monitoreo: registrar todas las solicitudes para detectar patrones sospechosos.
Inventario de APIs: el primer paso es saber cuáles tienes, incluyendo las APIs legacy olvidadas que siguen accesibles en producción.
Cómo hacer un inventario de APIs en una semana
El primer control es saber qué tienes, y casi nadie lo sabe con exactitud. Puedes avanzar mucho sin comprar nada:
- Revisa los registros del balanceador, del firewall de aplicaciones o de la pasarela de APIs. Lista las rutas y los dominios que reciben tráfico real: eso muestra lo que de verdad está expuesto, no lo que alguien recuerda.
- Busca en tus repositorios referencias a URLs de servicios, claves y tokens. Las APIs internas que «nadie» usa suelen aparecer ahí.
- Enumera los subdominios de tu empresa (
api.,dev.,staging.,v1.). Los entornos de prueba expuestos a internet son una fuente clásica de fugas. - Pregunta a cada equipo qué APIs de terceros consume (pagos, mensajería, mapas) y cuáles expone a clientes o socios.
- Anota por cada API: responsable, versión, qué datos maneja, cómo se autentica y si sigue en uso. Lo que no tenga responsable es la primera candidata a apagarse.
Qué revisar en cada API
El proyecto OWASP mantiene una lista de los riesgos más frecuentes en APIs, el OWASP API Security Top 10, y la autorización a nivel de objeto (BOLA) encabeza la lista. Usa estas preguntas como lista de verificación mínima:
| Riesgo | Cómo se manifiesta | Control mínimo |
|---|---|---|
| Autorización rota a nivel de objeto | Cambiar un identificador en la solicitud devuelve datos ajenos | Verificar en el servidor que el usuario es dueño del objeto en cada solicitud |
| Exposición excesiva de datos | La API devuelve el objeto completo y confía en que la interfaz oculte campos | Devolver solo los campos necesarios |
| Falta de límites | Se pueden hacer miles de solicitudes por minuto | Límites por usuario, por clave y por ruta; alertas ante enumeración |
| Secretos expuestos | Claves en repositorios, en apps móviles o en archivos accesibles | Escaneo de secretos, rotación periódica y claves con el mínimo alcance |
| Versiones antiguas activas | La v1 sigue en producción con fallos corregidos en la v3 | Retirar o bloquear versiones obsoletas, con un calendario |
| Autenticación débil | Tokens que no caducan o que no se validan bien | Tokens de vida corta, validación de firma y de audiencia |
El error de «confiar en la interfaz»
Un patrón recurrente: el formulario web oculta un botón o limita un campo, y el equipo asume que eso es una restricción. La seguridad que solo vive en la interfaz no existe, porque cualquiera puede llamar a la API directamente y saltarse la pantalla. Cada regla (quién puede ver, editar o borrar qué) se tiene que aplicar en el servidor, en cada solicitud.
Cómo se prueba una API
Un escaneo automático encuentra configuraciones débiles y versiones vulnerables, pero los errores de autorización dependen de la lógica de tu negocio y las herramientas no los entienden. Una prueba de seguridad útil incluye:
- Usar dos cuentas de distintos clientes e intentar acceder a los datos de una desde la otra.
- Probar cada ruta sin autenticación y con tokens vencidos o manipulados.
- Intentar escalar privilegios pasando campos que el usuario no debería poder cambiar.
- Revisar las respuestas de error, que a veces revelan más de lo que deberían.
- Verificar los límites de solicitudes.
Si quieres entender qué esperar de ese ejercicio, lee Pentesting para PYMEs, y puedes ver el alcance de nuestro servicio de pruebas de penetración.
Hazlo parte del desarrollo, no un parche posterior
Los problemas de API son mucho más baratos de corregir antes de salir a producción. Lleva el escaneo de secretos y las pruebas de autorización al ciclo de desarrollo; el artículo sobre DevSecOps explica cómo integrarlo sin frenar al equipo, y nuestro servicio de DevSecOps lo implementa. Y si necesitas un diagnóstico antes de decidir por dónde empezar, una auditoría de seguridad informática ordena las prioridades.
¿Necesita convertir estas recomendaciones en responsables, evidencia y un plan verificable? Conozca nuestro servicio de servicios de DevSecOps y seguridad cloud.
¿Prefiere formarse en el tema? La Academia de Structa Defense ofrece, sin costo, un curso gratuito de DevSecOps en español.
Artículos relacionados
Continúe con estas guías del tema nube y microsoft 365.