El 40% de las PYMEs que pierden datos críticos cierran en los 6 meses siguientes. Una estrategia de respaldo correcta puede ser la diferencia entre sobrevivir un ataque de ransomware o no.
Por qué pagar el rescate no es la solución
Solo el 65% de las empresas que pagan el rescate recuperan todos sus datos. Pagar convierte a la empresa en un objetivo conocido: los atacantes comparten listas de buenos pagadores.
La única estrategia consistente: respaldos que el ransomware no puede alcanzar.
El problema con ya tenemos respaldos
Los errores más frecuentes en PYMEs:
Respaldo en el mismo servidor: el ransomware cifra todo lo accesible desde el sistema comprometido. Si el respaldo está montado en red, también será cifrado.
Respaldo nunca probado: un respaldo sin probar es una promesa, no una garantía.
Una sola copia: si el único respaldo es comprometido, no hay plan B.
La regla 3-2-1 explicada
3 copias de los datos: el original más dos respaldos.
2 medios distintos: disco externo y nube. Si uno falla, el otro sobrevive.
1 copia fuera del sitio: si el ransomware cifra todo en la red local, esa copia remota es lo único que queda.
3-2-1-1: la variante para el ransomware moderno
Algunos atacantes esperan semanas antes de cifrar, asegurándose de que los respaldos también contengan archivos infectados.
Solución: una copia inmutable (WORM). Un respaldo que no puede ser modificado ni eliminado por ningún proceso, usuario o sistema durante un período definido.
RTO y RPO: las preguntas clave
RTO: cuántas horas puede operar tu empresa sin los sistemas críticos.
RPO: cuántos datos puedes perder medido en tiempo. Esto define la frecuencia necesaria de los respaldos.
La prueba de restauración: el paso que nadie hace
Recomendamos: prueba trimestral completa, en ambiente separado, midiendo el tiempo real de restauración vs el RTO objetivo. Documentar el proceso paso a paso.